Al embalar sus pertenencias, organice una caja de "supervivencia", para que pueda utilizara el su nuevo domicilio hasta que organice el resto de objetos.
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Si se lo puede permitir, contrate el servicio de embalaje. Un profesional le garantizará que sus pertenencias no sufrirán ningún desperfecto.
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Exija que todas las tarifas que le ofrezcan estén claramente referenciadas a unos precios de referencia, de esa forma evitará abusos.